Cuando me entere de la muerte Michael Jackson y termine de publicar mi entrada en el blog y me sentía satisfecho con ella, parece que a algunos en verdad les agrado. Entonces recibí una llamada, me pareció extraña porque era del Camello y el Camello nunca llama. Nunca.
- Que paso gran líder a que debo esta sorpresa?
- Supongo que ya te enteraste de lo de Michael Jackson –para mi sorpresa sonaba algo turbado-.necesito que me hagas un favor muy grande- De hecho si llama… si necesita algo-.
- Maldita sea imbecil, que necesitas?
- Necesito que vayas con el Oso… Creo que en verdad esta muy mal, lo llame a su celular y no contesta…
- Eso no es ninguna sorpresa - No lo es… en serio-.
- Si ya se pero… llame a su casa, su hermana me contesto y me dijo que se negaba a hablar, que parecía estar en estado vegetativo… yo quisiera ir a verlo pero estoy ocupado por el momento y no llegare hasta muy en la noche, así que necesito que vayas.
- Porque no mandas a Gilbert mejor?
- Porque el tipo de consuelo que Gilbert le puede dar no es el que el Oso necesita en este momento… talvez mañana lo acepte gustoso.
- Maldita sea - Tenia razon, el consuelo corporal del Gilbert no funcionaria en estas circunstancias-… tu ganas voy para allá.
- Gracias.
- Seeeh.
Colgué y me dirigí a Legaria para esperar el microbús que me llevaría a las verdes praderas de San Isidro. Trate de mejorar mi humor pensando en que talvez podría comprarme unas papas ya estando por allá. Como siempre el microbús se tardo una eternidad en el Periferico pero después de unos minutos me encontraba en las cercanías de San Isidro’s Stadium, mítico lugar donde grandes partidos de Futbol Americano se han jugado a través de los años. Camine hasta la casa del Oso y toque la puerta. Fuerte para que me escucharan y para mi sorpresa fue la Fake Sister quien abrió. Parecía perturbada, ojos rojos, pañuelos en las manos, playera de Michael Jackson. Me esperaba esto, sabia muy bien que ella era quien le había inculcado al Fake Bear ese amor tan profundo por Michael Jackson. Incluso cuando todos fuimos a formarnos por los boletos para Radiohead ellos no pararon de decir que seria genial algún día estar formados para comprar boletos para ir a ver a ese tipo sin nariz, la verdad a mi me hubiera dado mucha pena y hubiera preferido formarme por boletos para esa mujer con cara de bruja llamada Madonna. Al verla asi no sabia como reaccionar así que la abrace y trate de evitar hacer una pregunta estupida.
- Como estas? -Falle-
- Devastada por la noticia, todavía no puedo creer que haya muerto, era una gran persona, hacia buena música y era bueno con los niños
Me contuve para no hacer un comentario sarcástico al respecto y dije lo mas inteligente que se me ocurrió en ese momento.
- Si.
Ella sabia que yo mentía, sabia que yo pensaba que Michael Jackson era un pobre inútil demasiado popular y que simbolizaba todo lo malo que hay en la música hoy en día. Sabia que yo desaprobaba ese gusto casi tanto como el de Café Tacuba. Solo casi, Café Tacuba esta a otro nivel… uno muy bajo. Sin embargo fue lo suficientemente cortes para no hacer un comentario sobre mi hipocresía en ese momento y cambio de tema de inmediato. El tema que más me interesaba en ese momento.
- Esta muy mal, incluso corrio de la casa a Dixie y a Francine.
- Eso es lo que he escuchado. Hablaste con el?
- No quiere hablar con nadie, esta en su cuarto con la puerta abierta pero aun así esta más inaccesible que nunca. Jamás lo había visto así... y yo lo vi cuando Timbiriche se separo y no dejo llorar por una semana.
- Puedo intentarlo?
- Claro pasa.
No había querido decir nada pero agradecí que por fin me dejara pasar. Afuera hacia frió y yo no llevaba sudadera ni nada, además esos jóvenes de la banda de Raciel no parecían nada amables. Fue descortés de su parte pero bueno dadas las circunstancias lo entendí.
Así camine hacia la habitación del Fake Bear, talvez algunos recordaran que alguna vez hable de ella, llena de espejos por todas partes con foquitos en los alrededores. Me asome por la puerta y lo primero que capto mi atención fue la figura del Fake Bear, sentado, meciéndose hacia adelante y hacia atrás y para mayor sorpresa... completamente despeinado?!, ni siquiera el cabello de Gustavo en sus mejores tiempos había ido en tantas direcciones como el del Fake Bear ahora. El Camel se había equivocado el bueno Oso estaba peor de lo que habíamos imaginado.
Aquí termina la primera parte de esta historia, en los próximos días continuare. Solo quiero darle la bienvenida al Fake Walker y espero que le guste el lugar y nos traiga sus recomendaciones que sabe que siempre serán apreciadas… excepto si son de Paul McCartney jeje. Saludos a todos los pobres diablos y espero verlos el jueves.
























